Podemos sí, Podemos no.


¡Ya viene, ya viene! Se acerca el 20 de diciembre. Hace ya año y pico, con todo el 'boom' de Podemos, muchos me preguntaban qué opinaba respecto a la formación, si estaba de acuerdo con ellos, si los apoyaba, si no... Por aquel entonces no tenía una opinión muy formada sobre Podemos, y en el transcurso de ese tiempo mi opinión ha ido cambiando. Ahora, con la proximidad de las elecciones generales del 20 de diciembre convocadas por nuestro presidente Mariano Rajoy, se me vuelven a formular dichas preguntas. Que también digo yo que, en un año y pico, le ha dado tiempo a toda esa gente que me pregunta de informarse al respecto. De todas formas, ahí va mi postura hacia la formación política morada.

Pablo Iglesias, Secret. General de Podemos

Bien, empecemos por los pros. Podemos es un partido que ha significado un antes y un después en el panorama social y político de nuestro país, y que ha conseguido transmitir una nueva forma y perspectiva de hacer política, muy distinta de la podredumbre a la que estamos acostumbrados. Recoge el espíritu más profundo del 15-M, que también significó un antes y un después en la forma de entender y abordar la política como ciudadanxs. Pero aquí lo que importa son los datos, las propuestas. Vamos a revisar el programa de Podemos con sus medidas más importantes:

- Política fiscal y economía:

La parte fundamental, a mi parecer, del programa de Podemos es la política fiscal y más en concreto la reestruccturación de la deuda y una auditoría pública de esta (al estilo Ecuador y al cual no le ha ido nada mal), lo que implica negociar los términos y condiciones de la actual deuda de España, la cual por cierto asciende en torno a un billón de euros, que representa el 99% del P.I.B. español (España y la deuda), y renunciar al pago de la deuda ilegítima que entidades como el BCE han inflado. Además, propone la implantación de una banca pública, se opone al TTIP que amenaza a los pocos derechos que todavía conserva la clase trabajadora y está en contra de las privatizaciones.

Otra medida de política fiscal importante es blindar por ley el derecho a la vivienda, para asegurar que toda persona que se vea en la calle tenga una alternativa habitacional, lo cual está recogido en la solemne Declaración de Derechos Humanos y a su vez en la Constitución española, y que sin embargo nuestro gobierno incumple, pudiendo recuperar, por ejemplo, las miles de viviendas sociales que Manuela Carmena ha habilitado en Madrid negociando con las entidades bancarias.

- Empleo:

La formación morada propone una subida del salario mínimo hasta los 800 euros, medida que, evidentemente, costará aplicar en cuanto a tiempo se refiere gracias a la excelente situación en la que nuestros políticos nos han situado, por lo que será muy progresivo. Para incrementar la productividad laboral y mejorar la situación de lxs trabajadorxs, propone una jornada laboral de 35 horas frente a las 40 horas actuales más las extraordinarias no remuneradas, tal y como se recoge en la reforma laboral del PP entre otras muchas, por no decir todas, medidas injustas y que Podemos promete suprimir.

- Sociedad y educación:

El partido promete abolir el modelo académico 3+2 que privilegia a los aburguesados y familias con poder adquisitivo, así como la reducción de las tasas universitarias y poner en marcha una educación infantil gratuíta y que muchas familias, con el modelo actual, no pueden pagar. En cuanto a sociedad, con Podemos la Iglesia pagará el IBI suprimiendo así sus privilegios como institución religiosa (y cancerígena para este país a lo largo de la historia), se ilegalizará el Toro de la Vega y se legalizará la eutanasia.

Estas son algunas de las medidas en cada ámbito que propone Podemos y que promete poner en marcha si logra el poder en las próximas elecciones. Me he saltado las propuestas de regeneración democrática, con las cuales estoy de acuerdo, dado que son muchas, pero puedes consultarlas al igual que el resto del programa en aquienvoto.org.

Acto de Podemos en Madrid, que reunió a cerca de 100.000 personas

Hasta aquí, Podemos sí. Vamos ahora con el Podemos no. Quizás esta parte se vea, obviamente, influenciada por mi ideología, de modo que no te la tomes objetivamente, pero en política o te gusta la Pepsi o te gusta la CocaCola.

Podemos no habla en su programa sobre la nacionalización de los servicios públicos, aunque su secretario general Pablo Iglesias ha contemplado esta medida para concretos casos. Tampoco contempla eliminar las ETT  (Empresa de Trabajo Temporal) ni los colegios concertados, aunque esta parte quizás tenga un pase. Lo que no tiene un pase es que, un partido regenerativo y de izquierdas como Podemos no sólo no contemple la salida de España de la OTAN, si no que se muestra a favor de permanecer. Tampoco está por la labor de abolir la tauromaquía, aunque sí ha declarado que esta práctica dejará de estar bajo el amparo del Estado. En cuanto a temas legislativos, no está en sus planes modificar la Ley de Medios ni la implatación de la Ley de Trabajo Garantizado que propone Unidad Popular. Mantendrá las subvenciones a las universidades privadas, y no se decanta por un proceso de construcción de un Estado Laico, al menos no a corto plazo. Tampoco me gusta esa política centralista de Podemos y su ansia de acaparar el llamado cambio, es muy oportunista. Y para terminar, aquí sí que se va a notar mi ideología: Podemos está a favor de mantener el modelo de producción capitalista, renunciando a poner en marcha un modelo socialista.

Propuestas electorales según partidos políticos

Para terminar, decir que yo no soy de Podemos, y menos con las discrepancias que tengo, pero voy a su lado. A pesar de su vacío de contenido ideológico y su carácter oportunista, Podemos es actualmente la alternativa política de este país. Y cuando hablamos de alternativa política, hablamos de esta desde el punto de vista electoral. Aunque lo es mucho más Unidad Popular, o lo que es lo mismo, Izquierda Unida, pero mediáticamente hablando Podemos llega a todos los rincones y esto hace que se le vea como una alternativa más fuerte. No lo digo yo, lo dicen datos recogidos por el CIS y el INE. Yo siempre estaré, pese a todo, con el PCPE, con IU, con BNG,... Pero también tengo mi cabeza independiente para pensar. Y hay que reconocer que quién mejor se amolda al conjunto de la ciudadanía pensando es, para quién le guste y para quién no, Podemos. A mí no me van a meter en ese saco. Pero este país necesita con urgencia una fuerza política que cambie el rumbo de este barco, aunque yo mismo sé que esto no se cambia con fuerzas políticas.

Que no se me malinterprete con todo esto. Yo preferiría mil veces, a nivel estatal, que IU tuviese la fuerza que tiene Podemos, pero se lo han montado mejor los morados. Si no se produce un estallido social (lo cual ardo en deseos de que ocurra) será por Podemos y por la revitalización de IU. Incluso por la irrupción de C's, sector de derechas. Necesitamos que otros, y no me refiero a Rivera, tomen las riendas de este país de pandereta.

Esta es mi opinión política desde la perspectiva electoral, siendo sincero y realista. Ya vendrá mi opinión ideológica.

Esto es muy serio.


Ya ha pasado una semana desde los atentados de París por parte del Estado Islámico o Daesh, nombre que ofende al grupo terrorista y que todos deberíamos emplear sólo para joderles. Del mismo modo que deberíamos emplear palabras como "genocidas" al referirnos a cosas como la OTAN. He esperado una semana para escribir sobre este tema. Porque una semana es tiempo suficiente para que todos los medios y personas se expresen hasta la saciedad, y no quería pronunciarme sobre este tema sin conocer todos los puntos de vista. Habeis sido muchos los que me habeis pedido este artículo. Y para una cosa que hago en mi casa, no voy a dejaros en ausencia.


Empezaré por el Daesh. Las atrocidades y crímenes que este grupo perpetra a lo largo y ancho de Oriente Medio son intolerables, y que todo ser humano debería condenar. Recordemos que son los que encierran a personas en jaulas para después prenderles fuego, son los que lapidan y azotan con látigos hasta la muerte a las mujeres infieles, los mismos que lanzan homosexuales desde lo alto de edificios, los que etiquetan como esclavas a las mujeres, los que casan a niñas de 6 años con hombres de 60, los que han obligado a tantas millones de personas a abandonarlo todo para morir en las costas europeas o perder la esperanza en campos de refugiados como Irudiak,... y tantas otras barbaries que estos personajes cometen cada día. Ahora bien, acostumbro ser una persona crítica, y curiosa, que quiere ver más de lo que le enseñan. Esto es el escaparate. ¿Qué hay en la trastienda?


Si bien no ha quedado clara mi postura anti-imperialista de la OTAN al principio del artículo, quizás deba argumentarla. Cuando hablamos del ISIS, de Siria, de Irak, de Ucrania, de todos los lugares en situación de conflicto, nos olvidamos de investigar de donde vienen. Qué curioso que en todos esos conflictos aparezca el nombre de la OTAN, coalición, para quién no lo sepa, orquestada por los Estados Unidos y de la que forman parte países como España o Francia (miembro fundador de dicha coalición), y que se dedica a generar guerras en su propio beneficio, tales como las de Irak, genocidio masivo que comenzó en 2003 y "finalizó" en 2011, donde, con pretextos antiterroristas, el país iraquí fue invadido y saqueado al antojo de EE.UU. y Reino Unido, con sus políticas de meterse donde no les llaman. Detrás del conflicto con Daesh, también se encuentra esta coalición, que colabora de forma descarada con los rebeldes sirios, conocidos como el Frente Al-Nusra, derivación de Al-Qaeda, que ya se sabe que son el brazo derecho de la CIA, pero coño, que lo disimulen. También destacar que países miembros de la OTAN, tales como España, Francia, Reino Unido, etc. hacen negocios financieros y armamentísticos con Arabia Saudí, país que financia al Daesh. Entonces, ¿de qué va todo esto? ¿Es una quisquilla que se muerde la cola? No. No es ni más ni menos que lo de siempre: el dinero.


Siria está situada en una zona estratégica ansiada por todos los países capitalistas. Se encuentra en una de las zonas que más reservas y yacimientos de gas y petróleo posee del mundo. Hasta finalizar la Segunda Guerra Mundial, Francia (que engañó a la población árabe para combatir juntos al Imperio Otomano) controlaba la zona a modo de colonia, pero el gobierno francés fue expulsado a patadas, al igual que Reino Unido de Irak o Palestina. Antes de irse, aglutinaron diferentes religiones en una misma zona y dejaron marcado un nuevo estado: Israel, con la intención de mantener el conflicto árabe. Durante las siguientes décadas, Siria es un país inestable que sufre un golpe de estado tras otro, con una fuerte tensión religiosa entre Suníes y Chiítas. Tras morir el dictador Hafez Al-Asad, le sucede su hijo Bashar al-Asad, que parece más progresista y que protege los recursos naturales de Siria de las invasiones imperialistas. Pero no deja de ser un dictador, y tras las primaveras árabes, propaganda bélica, reprime a su pueblo de forma brutal, lo que desencadena una guerra civil con el apoyo de países occidentales a grupos yihadistas que se oponen a Al-Asad. Posteriormente, "aparece" el ISIS o Daesh como una fascistada wahhabista que cree actuar en nombre de Al-lah. Y desde ahí hasta hoy.


Explicada, de la forma más breve posible, la situación de toda esta historia, toca preguntarse qué va a pasar. No hay duda de que tras los atentados de París, Europa ha cambiado. Hollande ya está actuando con el estómago en lugar de con la cabeza bombardeando Siria. Y esto nos parecerá muy bien, sin tener en cuenta las bajas civiles y que el Daesh no tiene una posición específica, sino que está esparcido y deslocalizado, con bases incluso dentro de Europa. También han cambiado las calles. En Bruselas se ven más militares que civiles. Habrá más ataques en Europa, de hecho desde los de París, se han impedido 3 en Europa, y 20 en Nueva York desde octubre. Y ahora entra en juego Rusia, que es quien controla el suministro de gas y que colaborará con Francia en la intervención siria. Es todo un sin sentido de intereses políticos y económicos así como de títeres mediáticos que fomentan el odio y el racismo. Y todo por excusar una guerra y hacerse con el control de la zona. Una guerra que ya puede llamarse Guerra Mundial, dado que están interviniendo en el conflicto, de una forma u otra, países de cada continente. Y la otra cara de la moneda nos la llevamos nosotros. Cambiaremos libertad por seguridad, acojonados en nuestras casas, ignorantes de lo que está pasando. Nuestros enemigos no son los sirios y sirias que llegan caminando a Europa, ni los que se quedan allí porque no pueden pagarse la travesía. Nuestros enemigos son nuestros gobiernos y el Estado Islámico. Y mientras nuestros gobernantes sigan amparando a las compañías que hacen negocio con la guerra, esto seguirá siendo un círculo vicioso. Actuemos como pueblos unidos, y paremos la intervención imperialista en Siria. No permitamos otro Irak, con el agravante del Daesh.


Me quedan muchas cosas sin decir. Apenas he expuesto la mitad de lo que pienso sobre todo esto. Sólo le pido a todo aquel que me lea que se informe, que no se quede con el titular, que profundice, que busque toda la información posible. Porque esto es muy serio. Esto ya no es ajeno a nosotros. No es una guerra que nuestros países ejercen a miles de kilómetros. Nos toca recibir. Y dejarnos guiar por nuestros gobiernos, es lo peor que nos puede pasar. Por favor, no te sientas a gusto en la ignorancia. De hecho, el más hipócrita soy yo y todo aquel que tiene conocimiento y no actúa.

La frase es atemporal: son sus guerras, y nuestros muertos.


Aquí dejo unos enlaces que explican de forma sintética el conflicto y Daesh. No son neutrales, pero mi blog tampoco, así que no te quejes que me estás leyendo.

https://www.youtube.com/watch?v=DDOhQuH_ggE
https://www.youtube.com/watch?v=ktsL1mJef8w

El Lobo de Wall Street: Virtudes capitalistas.


Llevo mucho tiempo intentando escribir un comentario sobre esta cinta, pero me ha costado mucho. La he visto como unas 10 veces, y no porque no la haya entendido, sino porque no la he disfrutado. Cuando terminas de ver las 3 largas horas de película entre drogas y sexo, te vas con un regustillo un tanto extraño. No es que no te haya gustado (a mi me ha encantado, pese a todo) pero tienes una sensación de decepción. Esto no sucede en otras obras de la épica estadounidense como "Uno de los nuestros", una película de hace más de 20 años. Sin embargo, dejemos esto para el final. Hablemos de la historia que nos ofrece este filme.

Jordan Belfort nos narra en forma de autobiografía su ascenso y caída, como es típico de las épicas americanas. Jordan es un jóven que sueña con ser millonario, y el lugar más indicado de la Tierra para cumplir sus humildes aspiraciones es Wall Street. Pero su inicio en el mundillo bursátil fracasa, y tras recuperarse desde lo más bajo, decide montárselo por su cuenta, y funda su propia compañía de valores donde empleará las prácticas más sucias del capitalismo, engañando al más ignorante y haciéndose millonario a su costa. Pero pronto topara con la justicia estadounidense, a la que intentará dar esquinazo y que, pese a todo, no hará que deje de ser millonario, con los consecuentes privilegios. De hecho, el mensaje de la película es que en nuestro sistema "todo está en venta", y la moraleja que no importa cuanto la cagues, siempre y cuando tengas dinero. Es decir, da igual que te hayan condenado por una veintena de delitos consecutivos, en cuanto llegues a la trena podrás pagarte una buena celda, más tiempo de ocio, campar a tus anchas,... y no, no serás encerrado con presos miembros de bandas y mafias dispuestos a destrozarte en la ducha, sino que serás seleccionado para convivir en un recinto exclusivo rodeado de otros tantos de tu clase.

Di Caprio interpretando a "Jordan Belfort"

Esta película nos devolverá al más arraigado de los espíritus capitalistas: quién pueda que aproveche y quién no que se joda. Esto nos lleva también a otro punto muy interesante de la obra de Martin Scorsese, que es el hecho de que juzgue más al individuo por pretender medrar en una clase social que no le corresponde que por estafar a sus clientes. Con esto, Martin me da a entender que en los tiempos que corren, y en la sociedad en la que vivimos, cuanto más relevante la persona, menor importancia tiene el acto. Quizás me equivoque, pero no le falta razón.

No sólo se trata el tema del dinero y los lujos, para nada. Las andanzas de los poderosos están muy presentes dentro de la obra, con un claro exhibicionismo de superioridad de las clases poderosas, con vidas ostentosas y llenas de privilegios, rodeadas de drogas en cantidades anormales, sexo bien pagado, comidas y cenas diarias de 10.000 dólares,... en resumen, un continuo festín, que me recuerda a las clases altas de la época romana, a cambio de estafar al prógimo. Además, hace especial incapié en la realidad sexista y consumista del mundo en el que vivimos.

Una de las tantas escenas sexuales de la película

Y ahora, para ir terminando, voy a retomar lo que decía al principio. Quizás sea porque Scorsese lleva mucho tiempo caminando sobre las mismas pautas y ya me he acostumbrado, pero es inevitable (a no ser que no la analices) quedarse con un mal sabor de decepción tras ver esta película. Seguramente sea por eso, porque Martin lleva ya unas obras con la misma línea: voz en off, caída y ascenso del personaje,... De todas formas, es una película que no deja indiferente a nadie, con un contenido social y político ideal para nuestra actualidad, y reflexionar un poquito sobre esta.

Moraleja: Rodéate de billetes y te rodearás de libertad.


Pd.: Jordan Belfort existe de verdad, os invito a que investigueis un poco sobre él para entender su relación con la obra, que tampoco tiene mucha, pero bueno, soy un hombre curioso.